ATAQUES DE LOS VIKINGOS A SEVILLA EN TIEMPOS DE ABDERRAMAN II (DEL CALIFATO DE CORDOBA).
Toda expedici�n mar�tima que se organizaba en la antiguedad tenia su dosis de osad�a , veamos por ejemplo la de los vikingos en el a�o 844 en su ataque al Al-Andalus.
El 20 de Agosto del a�o 944 se presentan con 54 naves ante Lisboa(en aquellos tiempos todavia �rabe y perteneciente al poderoso Califato de Cordoba).
Entran en combate pero despues de 3 d�as son rechazados por los defensores.Ante este rev�s se dirigen hac�a el sur y caen sobre la ciudad de Cadiz , donde se adue�an del puerto.
De all� van a la desembocadura del rio Guadalquivir , remontando el r�o llegan hasta la actual Coria del R�o,los vikingos destruyen sin comtemplaciones el pueblo y matan a casi todos sus habitantes.
En Octubre llegan a Sevilla (encontrandose una ciudad casi vac�a , la mayor�a de sus habitantes se han ido a Carmona), sin encontrar la mas minima resistencia por parte �rabe saquean la ciudad durante varios d�as.
Abderraman II ,consigue reunir un fuerte ejercito y lo manda a la lucha .
Durante las siguientes semanas se producen varias batallas sin un resultado cierto.
Tiene que ser la flota cordobesa la que se desplace al lugar de las batalla, por mar, y decidir la suerte de los combates.
Como consecuencia de esto se mandan construir las murallas �rabes de Sevilla.
Pero aqu� no termina la historia , en el a�o 858 una nueva ofensiva vikinga llega a la Peninsula Iberica , primeramente atacan Galicia con setenta y dos barcos , aqu� son rechazados y nuevamente se dirigen hac�a el sur a la desembocadura del rio Guadalquivir , desde all� a Algeciras, donde queman la mezquita,
la llegada de las tropas del califato de Cordoba les hace abandonar la zona.
Su proximo destino es Levante , atacando a la actual Orihuela y otra parte de las naves vikingas atacan la isla de Mallorca.
finalmente entran por el r�o Ebro, consiguiendo llegar a Pamplona.
Lo que no sabemos bien es si pudieron regresar a su lugar de origen , si por mar o tierra o se perdieron en el camino.
Las únicas cosas que no se olvidan son las que se enseñan.